Perspectivas

El punto ciego que conecta todas las industrias

Jamie Ritchie, director comercial y cofundador

Hoy en día, las empresas están realizando inversiones de miles de millones de dólares basadas en hipótesis erróneas sobre el mundo en el que operan. En esas condiciones, incluso un margen de error del 1% se magnifica rápidamente, provocando consecuencias imprevisibles.

Analicemos dos escenarios diferentes.

Pensemos en un reto habitual para un ejecutivo del sector energético. Está revisando un informe de riesgos sobre un nuevo oleoducto. Los estudios geológicos tienen seis meses de antigüedad, los modelos financieros son sólidos, pero persiste una sensación de inquietud. Las previsiones del equipo se basan en un punto ciego fundamental: el medio año de movimientos sutiles y no monitoreados del terreno que podrían haber ocurrido desde el último estudio. Una decisión de mil millones de dólares dependerá de algo que no pueden ver.

Ahora, pensemos en el reto similar al que se enfrenta el gestor de una cartera de un fondo global especializado en el sector agroindustrial. Su éxito depende de que comprenda el verdadero estado de miles de hectáreas de tierras de cultivo, pero se ve obligado a realizar inversiones multimillonarias basándose en imágenes de satélite esporádicas e informes locales poco fiables. En este caso, el punto ciego es la situación en tiempo real de sus activos más valiosos.

Un ejecutivo gestiona acero y tierra; el otro, los cultivos y el capital. Sin embargo, ambos se enfrentan al mismo problema: tienen que tomar decisiones de gran importancia sin poder percibir la realidad física. Esta es la vulnerabilidad común que ahora une a todas las grandes empresas, desde la construcción y la minería hasta las finanzas y los seguros.

La solución no puede ser otra herramienta analítica aislada. Debe ser una tecnología fundamental que ofrezca una única fuente de información fiable para todos. Esa es la infraestructura que hemos creado en Xoople. Ofrecemos la capa de infraestructura de datos terrestres diseñada para la inteligencia artificial, lo que le permite comprender y predecir los cambios físicos diarios que se producen en la superficie del planeta.

Con esta capa, ese punto ciego desaparece. El responsable del sector energético puede ahora utilizar la IA para detectar sutiles hundimientos del terreno a lo largo del trazado propuesto, evitando así una posible catástrofe. Por su parte, el gestor de carteras puede obtener una visión en tiempo real y verificable del estado de la vegetación, lo que le proporciona una ventaja informativa decisiva. Se trata de una tecnología extremadamente horizontal, aplicable a todos los principales sectores. Al dotar a los modelos avanzados de IA de datos del mundo físico de alta calidad, podemos eliminar el factor sorpresa de los cambios que se producen sobre el terreno, desde interrupciones en la cadena de suministro hasta amenazas emergentes para activos críticos.

Pasar de la reacción a la previsión es el objetivo de todos los líderes empresariales con los que hablo; ahora lo consideran la base de una empresa resiliente, capaz de sortear la complejidad actual y sacar partido de ella. Los retos a los que se enfrentan son únicos, pero la capacidad que lo hace posible es universal. En última instancia, la ventaja competitiva duradera la obtendrán aquellos líderes que sean capaces de traducir una visión clara y predictiva del mundo físico en acciones decisivas.